Acción de Gracias a la Virgen del Carmen
¡Oh Virgen Santa del Carmen!
Jamás podremos corresponder dignamente a los favores y gracias que nos has hecho al darnos tu santo Escapulario.
Acepta nuestro sencillo, pero hondamente sentido, agradecimiento y, ya que nada te podemos dar que sea digno de Ti y de tus mercedes, ofrecemos nuestro corazón, con todo su amor, y toda nuestra vida, que queremos emplear en el amor y servicio de tu Hijo Señor nuestro, y en propagar tu dulce devoción, procurando que todos nuestros hermanos en la fe, con los cuales la divina Providencia nos hace convivir y relacionar, estimen y agradezcan tu gran don, vistiendo el santo Escapulario, y que todos podamos vivir y morir en tu amor y devoción.
Amén.
Oración de Agradecimiento a la Medalla Milagrosa
¡Oh dulce y gloriosísima Virgen María!
He dirigido mis humildes súplicas a vuestro trono,
y he conocido por experiencia que nunca se os invoca en vano;
que vuestros ojos miran complacidos a quien en vuestra presencia se postra;
que vuestros oídos están atentos a nuestras plegarias;
que vuestras manos vierten bendiciones a torrentes sobre el mundo entero,
y en particular sobre los que llevan con confianza la Medalla Milagrosa.
¿Cómo pagaros, Madre Inmaculada, tanto favor?
De ningún modo mejor que proclamando vuestra bondad
y difundiendo por todas partes vuestra bendita Medalla,
como me propongo hacerlo desde este día en testimonio de mi agradecimiento y de mi amor.
Dadme gracia, Madre mía, para llevarlo a cabo.
Oración para dar gracias
Gracias Padre, por escucharme.
Gracias por liberarme de las interferencias creadas por Mí.
Gracias por hacerme entender lo que valgo y lo que busco.
Gracias por quitarme las vendas para ver lo que tú deseas para Mí.
Gracias por aquietarme internamente y en esa quietud lograr reflexionar en plenitud y confianza.
Gracias por el Don del Conocimiento y la Confianza.
Gracias Dador de Vida y Sustancia Unica Vital por mi futuro encuentro con lo anhelado.
Hoy te amo y te venero, porque todo me lo das y lo acepto con amor.
Gracias te sean dadas,
Señor Jesucristo,
por todos los beneficios
que nos has concedido,
por todos los dolores y afrentas
que has llevado por nosotros.
Oh, misericordioso redentor, amigo y hermano, que podamos conocerte con mayor claridad, amarte más cariñosamente, y seguirte más de cerca día tras día.
Para agradecer a santa Rita un favor recibido
Heme aquí ante ti, con el alma jubilosa,
oh santa Rita, a manifestarte mi reconocimiento.
Tú has sabido abrir para mí el tesoro infinito de la bondad misericordiosa de Dios.
Me has prestado la ayuda que necesitaba, me has consolado cuando sufría,
me has concedido cuanto deseaba.
Tu ayuda aún me acompaña, para que pueda hacer uso de los dones divinos,
según tu ejemplo y para mi salvación.
Que la Santísima Trinidad sea alabada eternamente.
Que así sea.
|